Fotografía de arquitectura, interiorismo y Arte Urbano

Actividad.-

4 fotografías en digital (tamaño 5x7 u 8x10)

1- Planos generales o abiertos donde se aprecien las texturas y/o líneas de la fotografía a nivel de arquitectura. (autopistas, edificios, plazas... etc)

1- Plano o encuadre de fotografia de arquitetura, CREATIVA.

1.- Plano o encuadre CREATIVO.- INTERIORISMO. Recomiendo visitar, centros comerciales, hoteles, night clubs (discotecas), etc...

1- Plano o enciadre CREATIVO.- Into to graffity, dentro del graffity y escribir debajo de la fotografía leyenda que refleje el sentido para ustedes que tiene el arte urbano o graffity

Debe ser entregado en cartulina negra un poco mas pequeño el cuadro que una hoja tamaño carta, para que puedan introducirlo en los sobres de manila.

Como en cualquier disciplina, lo primero y más importante es estar interesado en el objeto de nuestro trabajo y en este caso, este nos rodea y está presente en cada momento de nuestra vida, con diferentes estilos y formas. En este caso la fotografía arquitectónica y de interiores necesita de equipos, materiales y medios muy específicos, al igual que de unos conocimientos mínimos de la disciplina, aunque esto dependerá de los objetivos que nos hayamos marcado, ya sean de disfrute personal o con intenciones profesionales.

El tipo de cámara recomendado será de "gran formato", ya que nos permitirán realizar modificaciones en la perspectiva, aunque también tendremos que tener en cuenta su limitada movilidad, sobre todo a la hora de trabajar en espacios reducidos.

Las ópticas a emplear serían las de objetivo de focal más largo que sea posible en cada ocasión.
También resultan de gran utilidad aperturas máximas de diafragma y el empleo de pantallas de enfoque con retícula cuadriculada, sobre todo a nivel de composición.

La arquitectura.
La arquitectura moderna es tan diversa que nos ofrece una amplia gama de formas, diseños, texturas y colores. Los edificios se pueden transformar en modelos de imágenes abstractas, documentales, o en el trasfondo de la fotografía de moda. Esta imagen de Milton Keynes, en Inglaterra, ilustra uno de los mayores peligros que se corren cuando se intenta conseguir una fotografía “limpia”. La tapa de la alcantarilla resta valor a la prístina escena y se podría haber camuflado con una cartulina o una persiana. No es casual que la recreación fotográfica de exteriores e interiores de edificios singulares, sea una práctica cada vez más común entre los creadores, y que los artistas visuales colaboren a menudo con los arquitectos. Por otra parte, no hay probablemente mejor metáfora de la modernidad ni de sus avatares históricos que las obras arquitectónicas celebradas. Desde los inicios de la historia de la fotografía, la arquitectura ha sido el mejor aliado del artista. Por sus características físicas, los edificios –estáticos y a la vez animados por un baño de luz natural- eran un tema mucho más fiable que la figura humana. Sin embargo, la atracción de los primeros fotógrafos hacia la arquitectura se amortiguó cuando los medios técnicos permitieron abordar satisfactoriamente temas animados.



Graffiti:

Una cultura que nació en la década de los sesenta en la ciudad de Nueva York se expandió por todo el mundo. Muchos la apoyan, otros consideran que se trata de seres desadaptados que buscan llamar la atención estampando sus obras en cual fachada consigan por su paso.

Actualmente existe gran diversidad de graffitis

Zona norte.-A finales de la década de los sesenta un grupo de adolescentes de Nueva York, Estados Unidos, comenzaron a estampar sus firmas en las paredes de los barrios de la urbe. Colocaban seudónimos que ocultaran su verdadera identidad, y con los cuales serían popularmente conocidos en la calle. Así es como nace una cultura que se propagó en toda la geografía mundial.

Uno de los más populares grafiteros para la época fue Taki 183, quien en realidad se llamaba Demetrius, y el número utilizado era en referencia a la calle donde vivía. Él era mensajero y viajaba en el metro a todos lados, por lo que aprovechaba de colocar su rúbrica en cualquier lugar.

Cuando era consultado por la prensa sobre sus escritos, Demetrius contestaba: “Simplemente es algo que tengo que hacer, trabajo, pago mis impuesto y no hago daño a nadie”. De esta manera fue convirtiéndose en héroe para los jóvenes de la gran manzana, quienes deseaban imitarle. De pronto se dio un boom y cientos de chicos firmaban en fachadas de paredes y vagones. Entre los más destacados estaban Frank 207, Chew 127, Julio 204 y Bárbara 62.

Progresión

A medida que proliferaban los jóvenes firmantes, se hacía necesaria la creación de un estilo que permitiera diferenciarlos a unos de otros, por lo que comenzaron a añadir nuevos elementos a sus caligrafías e innovadores métodos de ejecución.

La elaboración de graffitis tenía un auge arrollador que parecía indetenible, hasta que a principio de los ochenta, la Metropolitan Transit Authority (MTA) de Nueva York inicia una encarnizada lucha contra estos escritores. Se implementaron medidas como instalar vallas más sofisticadas en las cocheras de los vagones del metro, recubrir las fachadas con pinturas resistentes y aumentó notablemente la vigilancia en las calles, lo que prácticamente desaparecía el arte del graffiti.

Sin embargo, a mitad de la década de los ochenta comenzó su período de supervivencia. La MTA dominaba la situación y todo parecía indicar que las firmas en las paredes se extinguirían, amenaza que se disipó cuando salió a la palestra el Hip Hop, una cultura creada por jóvenes del Bronx, quienes buscaban expresar sus problemas mediante el arte, y en lugar de competir con armas, lo hacían a través de la pintura y el baile.

Este movimiento encendió la llama que estaba apagada en los adolescentes de la época, quienes regresaron a las calles a impregnar su sello particular en las fachadas de paredes y vagones. La cultura comenzó a propagarse por todas partes del mundo, y cada vez la creatividad y las nuevas técnicas invaden más espacios.